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David “el gocho”: el trapichero de El Melao

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Las manos terrosas, pequeñas y fuertes de David sujetan el tallo de caña de azúcar y lo guían entre los dos rodillos de acero del trapiche que, girando en direcciones contrarias, apretujan la vara haciéndola estallar en borbotones hasta convertirla en un jugo dorado a trasluz. Foto Eva Marie Uzcategui, Historias Que Laten Por Maru Morales P.   | @ morapin Publicado en Historias que laten el 2 de junio de 2011 David recoge el bagazo aplastado y ancho como una trama de hilos verdes y amarillos que sale por detrás de los rodillos y lo amontona a un lado, mientras el zumo dulce se derrama en un canal de aluminio y desciende hasta la batea de concreto, sin saber que en una hora tampoco será jugo. Así comienza la elaboración artesanal del papelón en Choroní, estado Aragua. El Melao es uno de los ingenios choroniceros. Así se llama el lugar donde se fabrica el papelón de cono, el de panela y otros dulces derivados de la caña de azúcar. Es propiedad de Francisco Agüero ...

Caracas, la misma. La posible

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Son las nueve de la noche de un sábado de mayo y la plaza está repleta de gente. No llueve, no hace calor, el clima es fresco. Decenas de personas sentadas en el piso, en los muritos, en los banquitos, en los bordes alrededor de la pileta llena de agua cristalina. Por Maru Morales P. Caracas. No tienen intenciones de irse, al contrario, algunos están llegando a esa hora con la intención de pasarse allí un buen rato: las parejas se susurran palabras de amor; los papás corren ya sin energías detrás de sus hijas pequeñas; las madres se sumergen en otra dimensión mientras amamantan a sus bebés; los hombres y las mujeres de más edad se contentan con el paisaje de gente; los fotógrafos buscan el mejor ángulo para captar la mejor imagen. Los anónimos se mezclan con los intelectuales y los convierten en parte de la masa. Escritores, músicos, directores de cine, críticos de arte, dramaturgos pierden su nombre al compartir el mismo asombro ciudadano con la gente sin libros publicados, ni obra...